
En 1916 Joan Coderch Torrentà, bisabuelo de Miquel Martí Roura, abría las puertas de un nuevo negocio en Les Preses, la carnicería Cal Tiu. Era una pequeña carnicería que ofrecía un limitado, pero cuidado abanico de productos cárnicos. El nombre del establecimiento fue elegido porque así llamaban los vecinos del municipio a Coderch, "el Tiu".


